QR11

davLegazpi, un aventurero que cruzó el Pacífico

El siglo XVI supuso un gran avance en el conocimiento geográfico del mundo. Expediciones promovidas por los monarcas permitieron ampliar las formas y dimensiones de la tierra. El objetivo perseguido era el de encontrar nuevas vías de acceso marítimo entre Asia y América. Numerosos vascos formaron parte de estos descubrimientos, entre ellos el zumarragarra Miguel López de Legazpi.

La expedición

21-11-1564 - Legazpi y su tripulación zarpan del puerto de Barra de Navidad, Jalisco. Mexico.

Pasan por el Archipiélago de las Marianas.

22-01-1565 - Desembarcan en la Isla de Guam.

03-02-1565 - Zarpan rumbo a las Islas de Poniente, Las Filipinas.

13-02-1565 - Tocan tierra en la Isla de Samar.

21-02-1565 - Llegan a Leite.

05-03-1565 - Llegan al puerto de Cabalian.

Se expanden por las islas, excepto Mindanao y las islas de Sulú.

16-03-1565 - Llegan a Bohol por Tagbilaran. Allí, ese mismo día, hace LEGAZPI el primer pacto de  sangre con el Jefe SIKATUNA.

27-04-1565 - Llegan a la Isla de Cebú.

1567 - Las nuevas posesiones se organizan bajo el nombre Islas Filipinas.

Sigue la expansión por las islas de Panay, Masbate, Mindoro y Luzón.

24-06-1571 - Legazpi funda la Siempre Leal y Distinguida Ciudad de España en el Oriente de  Manila.

Un zumarragarra en Las Filipinas

Miguel López de Legazpi, nacido en Zumarraga, fue el protagonista en la conquista de las Filipinas.

Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, pero se sabe que nació en Zumarraga a principios del siglo XVI. Era hijo de una importante familia que poseía la denominada casa torre de Legazpi, edificio que hoy en día se puede visitar.

La casa torre también identificada en las fuentes documentales como Jauregui Handia en la actualidad se ubica en el Barrio de Artiz (Artiz Auzategia), muy próxima a la estación de tren.

Miguel López de Legazpi se asentó en Nueva España (México) en 1528. Aquí se casó y desempeñó diversos cargos relacionados con la administración llegando a ser alcalde de la capital.

En 1564 junto con el cosmógrafo y navegante Andrés de Urdaneta, natural de Ordizia, llevó a cabo la expedición que trajo consigo la conquista de Filipinas.

A pesar de los peligros, merecía la pena arriesgarse

El 21 de noviembre de 1564 partió desde el puerto de Navidad en Jalisco, México, una expedición de cinco naves rumbo a Las Filipinas: 200 hombres de armas, 150 marineros, 5 religiosos y varias personas

que no fueron registradas, formaron parte de la tripulación. Miguel López de Legazpi fue nombrado general, mientras que Andrés de Urdaneta asumió el mando náutico y religioso.

La travesía no era fácil. Más de tres meses de viaje expuestos a las condiciones de la mar, a enfermedades, a los ataques piratas y a la escasez de víveres.

Pero las recompensas eran grandes. El afán por descubrir, la posibilidad de hacer riqueza y el espíritu emprendedor eran estímulos suficientes para iniciar la aventura.

En abril de 1565 la expedición llegó a la isla de Cebú y aquí construyeron el fuerte de San Pedro que fue la base para la conquista del archipiélago filipino.

Años más tarde, en 1571 Miguel López de Legazpi fundó Manila convirtiéndola en la sede del  gobierno del archipiélago. Poco después, en agosto de 1572 falleció en la isla.

A finales del siglo XIX el pueblo de Zumarraga quiso homenajearle erigiendo una escultura en su honor. El monumento se levantó en 1897 en el centro de la Plaza de Euskadi tal y como se puede contemplar hoy en día.

Zumarraga cuenta con una calle llamada Islas Filipinas. La isla de Samar en el archipiélago filipino tiene un municipio llamado también Zumarraga.

Mesa Audio:

Cartas enviadas por Diego de Legazpi, sobrino de Miguel López de Legazpi.

Manila, enero de 1574

"...A veces, hermana Ana, el mar está loco. El último viaje que hemos realizado ha sido un verdadero pánico. La tempestad tan pronto aullaba como silbaba; las olas llegaban a todas partes; el mar tomaba un aire de confusión y espanto...Todo pasó. Pudimos salvarnos, no sin antes haber recordado a esa virgencita que tanto veneramos en las faldas de Beloqui, a cuyos pies enterramos a nuestros queridos antepasados.

En un momento me pareció que abrió su manto para cobijarnos bajo él. En la primera visita que le hagas, dale las gracias de este su más ingrato hijo".

Manila, mayo de 1571,

"…Por fin ha aceptado mi querido tío Miguel lo que tanto yo anhelaba, y era que bendito el día que me permitiera embarcar para ver así más mundo, ilusión esta que me propuse al salir de esa incomparable tierra que en ausencia la recuerdo más y más. Me ha nombrado intendente o administrador de un barco mercante que es conocido como el más veterano entre Manila y Cacao".

Manila, julio de 1572,

"…En estos últimos días noto una gran mejoría del malestar que últimamente me aquejó, por lo que he tenido ocasión más de una vez de visitar y compartir con el querido tío don Miguel. Cada día es más el aprecio y estima que mi tío profesa al indígena del lugar, haciendo que todo subordinado suyo adquiera la lengua y costumbres del lugar".

En la siguiente carta redactada en agosto de 1572 desde Manila, Diego da cuenta a su padre del hermano de éste:

"…el tío don Miguel ha muerto dentro del corriente mes. Un fallo del corazón acabó repentinamente con su vida. Al día siguiente de ser enterrado en la iglesia de San Agustín, han entrado en Manila su nieto Juan de Salcedo y el capitán Goñi, tras haber realizado felizmente la misión que el tío don Miguel les había encomendado: la sumisión y unión de todos los archipiélagos mediante el establecimiento de pactos pacíficos. Desde su muerte me siento huérfano en estas islas, lejos de tu bendita sombra y la de mi amado tío que aquí se ha desvanecido".

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>